The Act of Killing

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Nuestra opinión

The Act of Killing comienza con una escena onírica, extraña e inquietante. Una mujer baila en un extraño escenario y parece salir de la boca de un pez gigante. Esta escena marca el tono de todo lo que veremos a continuación. Un hombre mayor baila de una forma jovialmente despreocupada junto a otro hombre vestido de mujer y fuertemente maquillado. Mientras, otras mujeres bailan en un escenario natural mientras en la distancia se oyen las sugerencias del director. Extraño. Muy extraño.

Poco más tarde comprendemos el verdadero tema del documental. La purga de más de un millón de comunistas por el Gobierno Indonesio. Esta purga tuvo lugar entre 1965 y 1968, después de un fallido intento de golpe de estado que resultó en la prohibición del Partido Comunista de Indonesia (PKI), la eliminación de los comunistas y el inicio de la presidencia de Suharto durante más de 30 años. Esta matanza fue ejecutada por grupos paramilitares con la ayuda de gángsters. No precisamente la idea de los gángster de las películas de cine negro. De hecho me pregunto de donde sacaron la idea de que "gángster" significa "hombre libre".

El documental se centra en la figura de Anwar Congo, uno de estos autodenominados gángsters, que en realidad es un verdugo. Congo recuerda lleno de orgullo lo que él y otros como él hicieron durante esa purga, e incluso consiente a recrear activamente de forma cinematográfica las escenas donde llevaban a cabo las ejecuciones. Esta es una de las principales razones que hacen de esta película una experiencia brutal, tremendamente desasosegante y profundamente aterradora. No se trata del típico documental con entrevistados recordando eventos sucedidos hace años frente a la cámara. La misma idea de ayudar a los personajes a filmar escenas con los hechos relatados como si se tratase de una película de ficción convierte este film en algo demasiado real, casi imposible de contemplar.

Mientras se observa a Anwar Congo mientras explica en detalle los métodos que usaba para asesinar a comunistas, uno no puede evitar sentirse fascinado por la crueldad, la sangre fría y la estupidez de todo. Me pregunto si alguno de los ejecutores (gángsters, ejecutores, periodistas colaboradores, grupos paramilitares) realmente sabían lo que era un comunista y por qué debían ser exterminados. Otorga a un hombre el poder de decidir sobre la vida de otro hombre y esta persona se intoxicará de poder convirtiéndose en un maníaco sanguinario. Si pudieras matar a cientos o miles de personas y a consecuencia de ello ser elevado al estatus de héroe nacional, ¿Lo harías? ¿Por tu país? Esa es una de las dolorosas preguntas que la película plantea. Ver a un asesino de masas bailar en el exacto mismo lugar donde torturó y asesinó a cientos de personas resulta repugnante. Pero bueno, es que esto ha sucedido de verdad. Afrontémoslo.

Todas estas matanzas fueron llevadas a cabo con el apoyo del Gobierno y de varios influyentes periódicos, que inventaban pruebas falsas para lograr inculpar a cualquiera. Ni siquiera había juicios, simplemente justicia directa. Algo que recuerda mucho al 1984 de George Orwell.

Celebridades en su país

Pancasila Youth es la principal organización paramilitar de Indonesia con más de tres millones de miembros que actúan con total impunidad, ya que son vistos como patriotas y amigos por el Gobierno. Esta milicia jugó un papel fundamental en las masacres relatadas en The Act of Killing, a pesar de ser básicamente un grupo ultra formado por criminales a los que se otorgó poderes casi ilimitados. Una de las escenas más escalofriantes de la película muestra a Anwar Congo y varios miembros de Pancasila relatando henchidos de orgullo sus asesinatos en la televisión nacional, donde son tratados como héroes por erradicar el comunismo y asesinar a más de dos millones y medio de personas.

El verdadero logro de este documental es mostrar la vida cotidiana de estos asesinos. Mirando la televisión, jugando a los bolos en un centro comercial. El espectador asiste conmocionado mientras se pregunta cómo esta gente puede llevar una vida normal. ¿Son personas realmente humanas? Anwar y Adi, otro amigo ejecutor, ríen mientras recuerdan sus asesinatos casi como si fueran dos amigos recordando sus días de instituto. Resulta muy interesante observar las opiniones de ambos sobre la culpa, crímenes de guerra y lo que está bien y mal.

El uso perverso de la canción Born Free y el video que la acompaña en la película hiela la sangre. Se trata sin duda de un documental excepcional. Una de las visiones más fascinantes y inquietantes sobre el mal radical que se hayan visto jamás.

- Jou Lagerfeld -

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Veredicto:

10
9
Una de las visiones más fascinantes y inquietantes sobre el mal radical

Ficha Técnica:

Documentary
Year: 2012
Country: USA
Run Time: 159'
Aspect Ratio: 16:9
Format: HDV